Apuesta por un nombre

Para comenzar este blog quiero contar una historia. La historia de mi nombre.


Corría el año de 1985 mi padre Carlos Eugenio Pedroza y mi madre Eva Bujanda decidieron que era momento de dejar una de sus tres huellas, osease yo (las otras dos huellas son mis brothers).

Apuesta por un nombre porque mi nombre se deriva de una apuesta. Mi madre quería que yo me llamara solamente Carlos Pedroza, sin el segundo nombre Eugenio. Mientras que mi padre deseaba que llevara segundo nombre como el también lo lleva esta hoy.

En el ir y venir de los nombres, a mi padre se le ocurrió la idea de apostarlo. La manera en que se apostó mi nombre es la parte interesante de la historia. Mi padre y mi madre decidieron el modo de la apuesta de la siguiente manera. El doctor que me iba a recibir había hablado con mis padre sobre la fecha de mi nacimiento, la cual rondaba entre los días 1 de marzo y 15 de marzo. La cuestión era si nacería por cesaría o por parto natural. Si nacía por parto natural a mi madre le iba a costar mas trabajo al momento y pues a mi padre le iba a salir mas barata la cuenta del hospital. Pero si tenia que nacer por cesaría mi padre tenia que pagar una cuenta mas amplia y por tanto para mi madre iba a ser mas "sencillo" ni nacimiento.

Comenzaron a pasar los días en que mi madre podría tenerme por parto natural y no estaba resultando, tanto que a mi madre le comenzó a bajar la presión y se comenzaba a poner en riesgo la situación de mi nacimiento. El doctor decidió que el mejor momento seria el 9 de marzo mediante una cesaría. Ese día se decidió mi nombre, una cuenta cara la que tuvo que pagar mi padre y una bienvenida sencilla al mundo que me dio mi madre.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Se ha perdido norte

Dulce tentación