Lo seguro de lo inseguro

Viviendo cada detalle de lo que pasa en mi día a día, e llegado a pensar en términos un tanto abstractos mas no indescifrables, en aquello que podríamos decir que es seguro y de lo que es inseguro o también de todo lo cierto dentro de lo incierto.

Certezas ¿cuantas certezas tenemos? ¿aquellas que provienen de la naturaleza? ¿que provienen del ser? ¿que provienen de la divinidad? ¿en donde podemos encontrar cosas ciertas o inciertas? ¿que tan seguro es lo que escribo? ¿nos podemos fiar de aquello que no vemos? ¿podemos creer lo que vemos?

No quiero escucharme un tanto falto de respuestas, sino de motivos de búsqueda. No quiero llegar a dudar de la duda. Y para esto encuentro una respuesta en lo bello de lo cotidiano, encuentro verdades en lo bello y en lo simple, en aquello que me hace reír, en el amor de las personas, en la naturaleza de las cosas. Encuentro respuestas a la pregunta de ¿que es seguro? ¿que es cierto? en un trinomio; en lo bello, en lo simple y en lo cotidiano.

Creo firmemente que si una persona puede encontrar la belleza en lo simple y mantenerla dentro de lo cotidiano, no puede dudar de lo que es seguro o de lo que es cierto. Si una persona puede levantarse todos los días y reír por el simple hecho de levantarse, creo que a encontrado al principito en el desierto.

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